El presidente de los Obispos de Estados Unidos se pronunció por la dimisión del estado clerical del ex cardenal McCarrick

Además, La Arquidiócesis de Washington sostuvo que esta decisión pueda ayudar a la curación de los sobrevivientes de abusos

18 FEBRERO 2019

"El anuncio de la Santa Sede sobre Theodore McCarrick es una clara señal de que los abusos no serán tolerados. Ningún obispo, por más influyente que sea, está por encima de la ley de la Iglesia". Son las afirmaciones del cardenal Daniel N. DiNardo, arzobispo de Galveston-Houston y presidente de la Conferencia de los Obispos Católicos de los Estados Unidos, pocas horas después de que la Congregación de la Doctrina de la Fe comunicara la decisión de dimitir del estado clerical al ex cardenal norteamericano.

"Para todos aquellos a quienes McCarrick ha abusado - continúa DiNardo - rezo para que este juicio pueda ser un pequeño paso, entre muchos, hacia la curación. Con respecto a nosotros los obispos, fortalece nuestra determinación a considerarnos a nosotros mismos responsables del Evangelio de Jesucristo". Agradezco al Papa Francisco la determinación con la que guió la respuesta de la Iglesia". Y concluye con una invitación: "Si sufren abusos sexuales por parte de alguien dentro de la Iglesia Católica, les insto a que se pongan en contacto con las fuerzas del orden locales y vuestra diócesis o eparquía local. Los coordinadores de asistencia a las víctimas están a vuestra disposición para ayudarles. Estamos comprometidos con la curación y la reconciliación".

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También la Arquidiócesis de Washington, dirigida por McCarrick del 2000 al 2006, publicó una declaración en su sitio web: "La imposición al ex arzobispo Theodore E. McCarrick de la pena de dimisión del estado clerical, prohibiéndole así cualquier tipo de ministerio sacerdotal, subraya la gravedad de sus acciones. Nuestra esperanza y nuestra oración – continúa su declaración – es que esta decisión sirva para ayudar al proceso de curación de los sobrevivientes de abusos, así como para aquellos que han experimentado decepciones o desilusiones debido a lo que el ex arzobispo McCarrick ha hecho. “Oramos, por tanto, para que la Iglesia sea guiada para progresar en su misión". "La ley de la Iglesia - concluye la breve nota - indica que aquellos que han perdido el estado clerical no pueden en modo alguno desempeñar el papel de obispos, sacerdotes o diáconos. No puede celebrar los sacramentos, ni usar ropas clericales ni ser llamado por su título anterior". Actualmente – recuerda por último la declaración – el ex cardenal "lleva una vida de oración y penitencia en una casa religiosa".

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