Sn. Jn. 6, 30-35

HOMILÍA DEL DÍA, MARTES 28 DE ABRIL- Por Fr. Isauro Covili

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EVANGELIO DE SAN JUAN 6, 30-35

El Discurso del Pan de Vida no es un texto que hay que discutir sino un texto para meditar . Por esto, si no se entiende todo, no hay porqué preocuparse. Este texto del Pan de Vida exige toda una vida para meditarlo y profundizarlo. Un texto así, la gente lo debe leer, meditar, rezar, pensar, leer de nuevo, repetir, rumiar.

¿Qué signos realizas para que podamos creer? La gente había preguntado: ¿Qué debemos hacer para realizar la obra de Dios? Jesús responde “La obra de Dios es creer en aquel que le ha enviado”, esto es, creer en Jesús. Por esto la gente formula una nueva pregunta: “¿Qué señal realizas para que podamos ver y creer en ti? ¿Cuál es tu obra?” Esto significa que no entendieron la multiplicación de los panes como una señal de parte de Dios para legitimar a Jesús ante el pueblo como un enviado de Dios. Y siguen argumentando: En el pasado, nuestros padres comieron el maná que les fue dado por Moisés. Ellos lo llamaron “pan del cielo” (Sab 16,20), o sea, “pan de Dios”. Moisés sigue siendo un gran líder, en quien ellos creen. Si Jesús quiere que la gente crea en el, tiene que hacer una señal mayor que la de Moisés. “¿Cuál es tu obra?”.

Jesús responde que el pan dado por Moisés no era el verdadero pan del cielo. Venía de arriba, sí, pero no era el pan de Dios, pues no garantizó la vida para nadie. Todos murieron en el desierto. (Jn 6,49). El verdadero pan del cielo, el pan de Dios, es el pan que vence la muerte y trae vida. Es aquel que desciende del cielo y da la vida al mundo. ¡Es Jesús! Jesús trata de ayudar a la gente a liberarse de los esquemas del pasado. Fidelidad al pasado es aceptar lo nuevo que llega.

Señor, danos siempre de este pan. Jesús responde claramente: Yo soy el pan de vida. Comer el pan del cielo es lo mismo que creer en Jesús y aceptar el camino que él nos ha enseñado.

Jesús es el pan eucarístico. Alimento de salvación. Comer a Jesús es vivir comprometidamente cada día con cuidar la vida y hacer que esta sea digna para todos, especialmente para los pobres, migrantes y tantos excluidos.

Fr. Isauro
Foto: cathopic.com

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